Antonio Amaya
¿Quién es Antonio Amaya?
Antonio Amaya, cuyo nombre real era Antonio Peláez, fue un cantante de copla y bailarín andaluz nacido en Jaén en 1923. Desde niño mostró clara vocación artística, lo que le llevó en 1947 a marcharse a Barcelona, ciudad en la que trabajó en programas de variedades y donde acabó pasando la mayor parte de su vida. Ese mismo año firmó contrato discográfico con la compañía Gramófono Odeón, para la que grabó sus primeras canciones: el pasodoble «Doña Luz de Lucena», la marcha «Yo quiero estar a tu vera», el garrotín «El gitano Cundo» y la zambra «La Medallona».
Trayectoria
En julio de 1950 se celebró en el Teatro Victoria de Barcelona una función homenaje en su honor, en reconocimiento a dos años consecutivos de éxito en la ciudad. Su mayor triunfo llegó en 1952 con el pasodoble «Doce cascabeles», con letra de Freire y García Cabello y música de Juan Solano, que se convirtió en su tema más recordado. A este siguieron otros éxitos como «El romance a Joselito», la farruca «El bule-bule», la zambra-farruca «La madre mío», la rumba «Sombrerito, sombrerito», el pasodoble «La reina Juana» y canciones como «Mi vida privada», «Yo soy España» y «El pescaero».
Con el tiempo dejó los escenarios como intérprete para dedicarse a la producción de espectáculos, actividad que compaginó hasta su retirada. Eligió pasar sus últimos años en Sitges (Barcelona), localidad que definía como «cosmopolita» y en la que residió hasta el final de su vida.
Legado
Antonio Amaya falleció el 14 de mayo de 2012 en una residencia de Sitges, alejado ya de los escenarios. Poco antes de su muerte, un grupo de seguidores le había entregado una placa conmemorativa en la localidad catalana en reconocimiento a su trayectoria. Está considerado uno de los intérpretes más admirados de la copla española de su generación, tanto por su voz personal como por su sentido de la interpretación.