Enrique el Cojo
¿Quién es Enrique el Cojo?
Enrique Jiménez Mendoza nació en Cáceres el 31 de marzo de 1912, hijo de Enrique Jiménez Ávalos y Julia Mendoza Espino. Con apenas tres años, su familia se trasladó a Sevilla, donde su padre trabajó en una cervecería de la calle Sierpes. A los ocho años sufrió un tumor en la pierna izquierda que, pese al tratamiento con remedios caseros como el llamado “purgante de la calle Relator”, le dejó una cojera permanente: de ahí el apodo que lo acompañaría toda su vida sin frenar jamás su vocación por el baile.
Trayectoria
Antes de dedicarse por completo al flamenco probó suerte como fotógrafo y como enfermero, pero terminó abriendo su primera academia en la calle del Peral de Sevilla, trasladada después a la calle Espíritu Santo, donde permaneció activa durante 53 años. Por sus clases pasaron bailaoras que llegarían a ser figuras de primer nivel, como Manuela Vargas, Lola Flores y Cristina Hoyos, además de alumnos de procedencia muy distinta, desde la duquesa Cayetana de Alba hasta estudiantes extranjeros como la bailaora japonesa Aichi Kasouwa.
Participó también en el cine, compartiendo escenas con Plácido Domingo y Ruggero Raimondi en la película “Carmen” de Francesco Rosi.
Estilo
Su baile se caracterizaba por un dominio muy particular del movimiento de brazos, con el que dibujaba arabescos según una concepción personal, casi geométrica, del espacio escénico. Pese a su cojera, lograba ejecutar taconeos y desplazamientos que conferían una gracia inesperada a su figura menuda.
Legado
Recibió la Medalla de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, y el propio ministro Javier Solana lo visitó poco antes de su muerte. Ingresado el 18 de noviembre de 1984 en el Hospital Universitario de Sevilla por una trombosis cerebral, falleció días después en su domicilio, donde vivía junto a su hermana Julia. Fue enterrado en el cementerio de San Fernando de Sevilla, dejando tras de sí más de medio siglo de magisterio que marcó a varias generaciones de bailaoras sevillanas.