María Pagés

¿Quién es María Pagés?
María Jesús Pagés Madrigal nació en 1963 en el barrio sevillano de Triana. Se formó desde niña con Matilde Coral y Manolo Marín, y ya a los catorce años se tituló con honores en danza española, una precocidad que anunciaba el rumbo que tomaría su carrera.
Antes de emprender su propio camino artístico trabajó como solista en compañías de referencia del baile español del siglo XX: las de Antonio Gades, Mario Maya, Rafael Aguilar y María Rosa, una etapa de aprendizaje que le dio una base técnica y escénica muy sólida.
Trayectoria
En 1990 fundó su propia compañía, con la que debutó en Sevilla con “Sol y sombra”. Desde entonces ha ido estrenando piezas como “Tango” (1992, en la Bienal de Sevilla), “De la luna al viento” (1994), “El perro andaluz. Burlerías” (1996, premiado con el Nacional de Coreografía de la ADE), “La Tirana” (1998, inspirada en la obra de Goya) o “Divinas palabras” (2008). Ha llevado su baile a escenarios de Alemania, Estados Unidos, Japón, Francia, China, Italia, Israel, Canadá, Australia y otros muchos países, y desde 1995 encabeza el reparto del espectáculo “Riverdance”. En 2001 actuó en los actos de investidura del presidente George W. Bush, y ha participado en películas de Carlos Saura como “Carmen” y “El amor brujo”.
Dirigió la Compañía Andaluza de Danza en 1996, y desde 1999 su compañía tiene su sede en el Teatro Bulevar de Torrelodones, Madrid. Su danza recorre bulerías, soleás, tangos, farrucas, tientos, tonás, deblas, martinetes y alegrías, siempre desde una mirada de creadora antes que de simple intérprete, integrando en sus montajes música clásica y otras disciplinas escénicas.
Estilo
Su trabajo se caracteriza por una concepción muy personal del flamenco, alejada de la fórmula convencional del recital, en la que la coreografía, la dramaturgia y el diálogo con otras artes tienen tanto peso como el baile en sí.
Legado
En 2002 se convirtió en la primera bailaora reconocida con el Premio Nacional de Danza de España en la categoría de creación, y no como intérprete, un hito que subraya su papel como coreógrafa de referencia. Su trayectoria sigue activa, con una compañía consolidada y una carrera internacional que la sitúa entre las figuras más influyentes de la vanguardia flamenca contemporánea.