Mariemma
¿Quién es Mariemma?
Guillermina Martínez Cabrejas, conocida como Mariemma, nació el 12 de enero de 1917 en Íscar, Valladolid, en una familia de nueve hermanos. Con solo dos años se trasladó con los suyos a París, adonde su padre, zapatero de oficio, había emigrado buscando mejores condiciones de vida; fue su madre quien le enseñó los primeros fandangos, jotas y sevillanas. En París estudió en la escuela de baile del Teatro Châtelet, donde llegó a ser solista infantil, y a los nueve años fue recomendada a Madame Gontcharova. Se formó también con Francisco Miralles y Juan Martínez, últimos maestros vivos de la escuela bolera, bailando junto a su hermana María Asunción, también bailarina.
Trayectoria
A los doce años ya era solista en el Teatro Olympia de París y firmaba su primera coreografía, “Córdoba”, sobre música de Albéniz. Bailó junto a Carmen Amaya, con quien creó variantes de los giros de pecho, y participó en “El sombrero de tres picos” en La Scala de Milán junto a Antonio y el coreógrafo Léonide Massine. Debutó profesionalmente en España en 1943, en el Teatro Español de Madrid, y en 1955 fundó su propia compañía, el Mariemma Ballet de España —la primera compañía española de danza que incorporó un maestro de ballet clásico, Héctor Zaraspe—, con la que giró por Latinoamérica, Estados Unidos y Europa; en 1958 presentó “Voyage vers l’amour” en la Exposición de Bruselas junto al Ballet del Marqués de Cuevas, y en 1966 bailó en la ópera “Carmen” dirigida por Herbert von Karajan.
Desde 1960 dirigió su propia escuela, reactivada a mediados de los años ochenta, y en 1969 asumió la dirección del departamento de danza del Real Conservatorio de Arte Dramático y Danza de Madrid, donde reorganizó la enseñanza de la danza española en cuatro grandes bloques: escuela bolera, flamenco, folclore y danza estilizada, estableciendo el ballet clásico como base formativa. En 1978 montó coreografías para el Ballet Nacional Español y en 1997, ya jubilada, publicó su “Tratado de Danza Española. Mis caminos a través de la danza”.
Estilo
Continuadora de la estilización iniciada por Antonia Mercé “La Argentina” y rescatadora de la escuela bolera para la escena, su figura fue clave para devolver la danza española a las sociedades musicales y para dotarla de un sistema de enseñanza estructurado; entre sus discípulas destacaron Mariló Uguet, Mayte Bajo y Rosa Ruiz.
Legado
Recibió el Premio Nacional de Danza (1950), la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (1951), el Premio Nacional de Coreografía (1955), la Medalla de Oro de las Bellas Artes (1981) y la Medalla de Isabel la Católica, además de ser nombrada miembro de honor del Consejo de Danza de la UNESCO. Su Íscar natal le dedicó una calle en 1946 y, más tarde, el primer museo dedicado a la danza española. Casada con el pianista cántabro Enrique Luzuriaga, sufrió un derrame cerebral en 2005 que la sumió en un profundo coma del que ya no despertaría; falleció en Madrid el 10 de junio de 2008, a los 91 años.