Merche Esmeralda
¿Quién es Merche Esmeralda?
Mercedes Rodríguez Gamero, “Merche Esmeralda”, nació en Sevilla en 1947 en el seno de una familia gitana. Desde niña se formó en la Academia Sevillana de Adelita Domingo, donde dio sus primeros pasos en el baile, y con el tiempo amplió estudios hasta obtener, en 1973, el título oficial de profesora de danza española.
Debutó en las galas juveniles de Sevilla y pronto empezó a curtirse en tablaos de referencia, tanto en su ciudad natal como en Madrid, un circuito que en aquellos años era el auténtico vivero de las grandes figuras del baile flamenco.
Trayectoria
Su etapa formativa en los tablaos, con paradas en Las Brujas, El Duende, El Guajiro, Los Gallos, Los Canasteros o Café de Chinitas, le sirvió de trampolín hacia el Ballet Nacional de España, del que formó parte en dos periodos, entre 1980 y 1982 y de nuevo entre 1986 y 1995, participando en montajes como “El amor brujo”, “Medea” o “Soleá”. En 1989 fundó el Ballet de Murcia, y en 1992 tomó parte tanto en la Exposición Universal de Sevilla como en la película “Sevillanas” de Carlos Saura, con quien volvería a colaborar en “Flamenco”. También apareció en “Alma gitana”, de Chus Gutiérrez.
En 1999 estrenó su propia versión coreográfica de “Bodas de sangre”, de García Lorca, que llegó a estar nominada a los premios Max. A lo largo de su carrera compartió escenario y proyectos con artistas de generaciones posteriores como Joaquín Cortés, Antonio Canales, Sara Baras o Eva Yerbabuena, actuando como puente entre distintas épocas del baile flamenco.
Estilo
Ella misma ha resumido su forma de bailar como algo “muy personal, no es un flamenco de mucha violencia, es más tranquilo, pero sin que le falte fuerza”, una síntesis de elegancia y contención antes que de exhibición de virtuosismo, que se convirtió en su sello distintivo.
Legado
Fundó su propia escuela, ha sido catedrática de Flamencología en Jerez y desarrolló el “Método Flamenco de Cinco Años”, un programa pedagógico avalado por la Universidad Alfonso X El Sabio. Recibió, entre otros reconocimientos, el Premio Nacional de Baile del Concurso Nacional de Córdoba en 1968 y el Premio a la Popularidad del diario Pueblo en 1970, distinciones que certifican una trayectoria dedicada tanto al escenario como a la transmisión del oficio a nuevas generaciones.