Musique Espagnole

Cantaores

Bernardo el de los Lobitos

1887 – 1969

¿Quién es Bernardo el de los Lobitos?

Bernardo Álvarez Pérez nació en 1887 en Alcalá de Guadaira (Sevilla), en una familia paya sin vinculación con el mundo gitano. Comenzó su andadura artística bajo el nombre de “Niño de Alcalá”, debutando en el célebre café Novedades de Sevilla antes de dar el salto al café cantante Magdalena de Madrid.

Su apodo definitivo, “Bernardo el de los Lobitos”, tiene origen en una bulería que solía interpretar sobre esa temática, aprendida de un cantaor montañés; el sobrenombre terminó identificándolo para el resto de su carrera.

Trayectoria

Bernardo se convirtió en una de las voces habituales de las giras de la Ópera Flamenca, el gran fenómeno de masas del cante en la primera mitad del siglo XX, compartiendo cartel por toda España con figuras de la talla de Antonio Chacón, la Niña de los Peines, Niño de Medina, Manuel Vallejo, José Cepero y el guitarrista Ramón Montoya. Ese contacto continuado con los grandes nombres de su tiempo lo consolidó como un cantaor completo, capaz de moverse con solvencia tanto en los estilos más populares como en los más difíciles de sostener en un escenario.

Su reconocimiento llegó de forma tardía pero rotunda: el 12 de junio de 1965, ya con casi ochenta años, ganó el II Concurso Nacional de Cante Flamenco en la modalidad de cartageneras, un palo especialmente exigente.

Palos y discografía

Su repertorio abarcaba bulerías, seguiriyas, soleá, tientos y sevillanas corraleras, pero lo que verdaderamente lo distinguió fue su empeño en rescatar cantes en riesgo de desaparecer, como la trilla, las nanas, los verdiales y la mariana. En 1954 dejó testimonio de ese trabajo de recuperación en la histórica “Antología del Cante Flamenco” editada por Hispavox, donde grabó precisamente sevillanas corraleras, verdiales, nanas, trilla y mariana.

Legado

Se le atribuye haber creado escuela propia dentro del flamenco gracias a una técnica depurada y una expresión personal reconocible, cualidades que aplicó tanto a los cantes de mayor tradición como a aquellos que, sin su labor de recuperación, probablemente se habrían perdido. Falleció en Madrid en 1969, dejando una huella singular como uno de los grandes conservadores del cante minoritario del siglo XX.