Musique Espagnole

Cantaores

Juanito Varea

1908 – 1985

¿Quién es Juanito Varea?

Juanito Varea nació el 26 de abril de 1908 en Burriana (Castellón) y murió en Madrid el 8 de noviembre de 1985. Su caso resulta singular dentro de la historia del flamenco: siendo payo y levantino, lejos por tanto de las cunas tradicionales del cante, llegó a alcanzar un dominio y un reconocimiento que normalmente se reservaban a los cantaores andaluces. Desde muy joven se instaló en Barcelona, donde empezó a cantar en el colmao de Miguel Borrull, uno de los locales de referencia para el flamenco en Cataluña en aquellos años.

Fue precisamente en ese colmao donde lo escuchó el cantaor Angelillo, que quedó tan impresionado con su voz que lo recomendó para trabajar en la compañía de Manuel Vallejo, uno de los grandes nombres del cante de la época. Aquel espaldarazo marcó el verdadero arranque de su carrera profesional.

Trayectoria

A lo largo de su carrera, Juanito Varea contó con el acompañamiento a la guitarra de figuras como Manolo de Badajoz, Niño Ricardo y Juan Habichuela, tres de los guitarristas flamencos más destacados de sus respectivas generaciones, lo que da idea del nivel en el que se movía. Sus primeras grabaciones datan de en torno a 1930, y con los años llegó a actuar de forma habitual en el tablao Zambra de Madrid, uno de los escenarios flamencos más prestigiosos de la capital, además de realizar giras por España y el norte de África. Llegó también a fundar su propia compañía de ópera flamenca, con la que recorrió escenarios como el Circo Price de Madrid hacia 1960.

Palos y discografía

Cultivó con solvencia soleares, seguiriyas, tientos, martinetes y fandangos, llegando incluso a componer fandangos propios. De su discografía destaca especialmente su grabación de “Consuelo la Granaína”, que alcanzó gran popularidad en las emisoras de radio de la época y contribuyó a extender su fama más allá de los círculos flamencos habituales.

Legado

En 1983 recibió el Premio a la Maestría de la Cátedra de Flamencología de Jerez, un reconocimiento a toda una trayectoria dedicada al cante. Burriana, su localidad natal, le rindió homenaje con un monumento en la Plaza de los Monjes, testimonio del orgullo que despertó entre los suyos el éxito de un cantaor payo que supo ganarse un lugar propio en un arte tradicionalmente andaluz.