Manuel Torre

¿Quién es Manuel Torre?
Manuel Soto Loreto, conocido artísticamente como Manuel Torre, nació en 1878 en Jerez de la Frontera (Cádiz), en la calle Álamo número 22. En sus primeros años de carrera fue apodado “El Niño de Jerez” y más tarde “Niño de Torre”, sobrenombre este último que terminaría acompañándolo el resto de su vida a causa de su elevada estatura.
Analfabeto, sin haber recibido educación formal, dedicó su vida por completo al cante, un arte que no había aprendido de los libros sino de la escucha y la transmisión oral propia de las familias gitanas jerezanas.
Trayectoria
Compartió escenario y amistad con figuras como Manolo de Huelva, El Colorao de la Macarena, La Macarrona y su propio hermano, Pepe Torre, y contó con guitarristas de la talla de Miguel Borrull (hijo) y Juan Gandulla “Habichuela” como acompañantes. Su interpretación de la saeta por seguiriyas, registrada en 1908 con el título “Por no saber lo que hacerle”, está considerada un giro copernicano dentro del género, una revolución que cambió para siempre la forma de entender la saeta moderna.
A lo largo de su carrera dejó grabaciones destacadas como ocho registros de tientos en 1908 y hasta trece versiones de seguiriyas, la primera de ellas en 1922, con motivo de los discos vinculados al célebre concurso de cante jondo de Granada. En 1930 fue fotografiado durante un homenaje a los hermanos Quintero celebrado en la Venta de Eritaña, en Sevilla, una de las pocas imágenes que documentan su presencia en actos públicos de relieve.
Palos y discografía
Su repertorio fue extraordinariamente amplio y abarcó prácticamente todos los grandes estilos del cante: seguiriyas —su especialidad indiscutible—, soleares, tarantas, malagueñas, peteneras, fandangos, tientos, saetas y cartageneras, dominando por igual los cantes chicos y grandes y también los estilos de Levante. Fuera del cante, sus grandes aficiones eran los galgos, las gallinas inglesas y los relojes de bolsillo, detalles que humanizan la figura de un artista al que se tenía casi por un genio inaccesible.
Legado
Murió en Sevilla en 1933. Se le considera el rey del cante gitano andaluz y fundador de una escuela que siguieron después maestros de la talla de Antonio Mairena, Manolo Caracol, Agujetas, Chocolate, Terremoto, Moneo y José Mercé. En 1959 el ayuntamiento de Jerez colocó una placa conmemorativa en su casa natal, en un acto en el que estuvieron presentes Juan Talega, Antonio Mairena y Aurelio Selles, y Sevilla le dedicó también una calle en su memoria. Su cante, descrito por muchos como profundamente existencial, conectó con generaciones de aficionados posteriores incluso décadas después de su muerte.