Musique Espagnole

Cantaores

Manuel Vallejo

1891 – 1960

Manuel Vallejo
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¿Quién es Manuel Vallejo?

Manuel Jiménez Martínez de Pinillo, artísticamente Manuel Vallejo, nació el 15 de octubre de 1891 en Sevilla, en la calle Padilla número 10, en pleno barrio de San Marcos. Su nombre artístico procede de su segundo apellido paterno. Se inició muy joven en el cante, actuando bajo los alias de “Vallejillo” a los quince años y de “El Colorao II” en su debut de 1910 en el Puesto del Agua de la Alameda de Hércules, uno de los enclaves flamencos más vivos de la Sevilla de la época.

Sus primeras actuaciones profesionales tuvieron lugar en el Kiosko de Pinto de la Alameda, y ya en 1919 participó en un homenaje a El Portugués en el Salón Variedades sevillano, un paso más en la consolidación de su nombre entre los aficionados de la ciudad.

Trayectoria

Debutó de la mano de Niño de las Marianas y se rodeó a lo largo de su carrera de guitarristas de referencia como Niño Ricardo, Antonio Moreno, Manolo el de Huelva y Niño Pérez. Actuó en el Eden Concert de Madrid, en el Café Ideal Concert de Sevilla en septiembre de 1922 y en el Teatro Lara de Málaga apenas un mes después, y mantuvo una presencia constante en los escenarios de Barcelona hasta 1926. En 1928 compartió gira con Antonio Chacón, la Niña de los Peines y José Cepero, y al año siguiente con la bailaora Carmen Amaya; en 1930 protagonizó en Barcelona la producción “Nobleza Gitana” junto a El Sevillanito.

El reconocimiento de sus mayores llegó en plena madurez artística: el 24 de agosto de 1925 ganó la Copa Pavón en el Teatro Pavón de Madrid, imponiéndose a competidores como Pepe Marchena y Angelillo en un jurado presidido por Antonio Chacón. Poco más de un año después, el 5 de octubre de 1926, Manuel Torre le impuso la segunda Llave de Oro del Cante de la historia, distinción que solo había recibido antes Tomás El Nitri en 1862 y que después recaería en Antonio Mairena en 1962. Durante los años veinte y treinta llevó su arte de gira por España y Marruecos, y siguió actuando en Sevilla hasta bien entrada la década de 1950, con una última aparición destacada en un homenaje teatral a Luisa Ortega.

Palos y discografía

Se le considera uno de los cantaores más completos de su generación por el dominio que alcanzó en fandangos, tangos, pregón, bulerías, soleá, media granadina y seguiriyas, además de ser un notable bailaor de bulerías. Sus primeros discos se grabaron en Barcelona hacia 1925, y en 1959 registró para La Voz de su Amo fandangos, tangos, pregón y bulerías acompañado por Antonio Moreno, Niño Ricardo, Manolo el de Huelva y Niño Pérez, cerrando así una discografía extensa construida a lo largo de varias décadas.

Legado

Los últimos años de su vida los pasó en dificultades económicas, regentando una pescadería en la calle Hombre de Piedra de Sevilla y frecuentando el bar Las Maravillas. Murió en su ciudad natal el 7 de agosto de 1960, a los sesenta y ocho años, a causa de una embolia, y fue enterrado en el cementerio de San Fernando. En 1982 se colocó una placa conmemorativa en su casa natal por iniciativa de Antonio Mairena y Manuel Centeno, y en 1991 este último organizó en la Peña Torres Macarena los actos de su centenario. Pese a haber sido considerado en su época “primera figura del cante flamenco” en Madrid, su nombre quedó relativamente eclipsado por una historiografía flamenca de posguerra centrada en la estética gitana, hasta que estudios más recientes le devolvieron el lugar de figura fundacional que le corresponde.