Niño de las Marianas
¿Quién es Niño de las Marianas?
Luis López Benítez, conocido artísticamente como el Niño de las Marianas, nació en Sevilla en 1889. Su apodo procede precisamente del palo que lo hizo célebre, las marianas, un cante poco frecuentado que él convirtió en seña de identidad. Está considerado uno de los grandes cantaores payos de su generación, con una voz y un estilo lo bastante personales como para ganarse fama de gran estilista dentro de un flamenco dominado en buena parte por familias gitanas.
Trayectoria
En 1910 se trasladó a Madrid para grabar una serie de discos, acompañado a la guitarra por Ramón Montoya, uno de los tocaores más influyentes de la época. Se movió con soltura entre teatros, fiestas íntimas y tabernas madrileñas, compartiendo escenario y grabaciones con figuras de primer nivel como Antonio Chacón, el Niño de Medina, Manuel Escacena y la Niña de los Peines. Su carrera trascendió incluso las fronteras españolas: llevó su cante a Hispanoamérica dentro del espectáculo “Tapices españoles”. Se retiró en la década de 1950, tras años de reconocimiento y cariño por parte del público y de sus compañeros de profesión.
Palos y discografía
Además de las marianas, creó por su cuenta la asturianada, un estilo que, según los especialistas, nunca volvió a interpretarse con la misma personalidad tras su retirada. Dominaba también las tarantas y las malagueñas, y era capaz de recrear con fidelidad el repertorio de maestros anteriores como El Canario, El Fósforo, Enrique el Mellizo y el propio Antonio Chacón, lo que confirma su reputación de gran estilista y conocedor de la tradición.
Legado
Falleció en Madrid en 1963. Su legado más visible fue familiar: fue padre del reconocido guitarrista Luis Maravilla, que continuó ligado al mundo del flamenco durante décadas. Dentro de la historia del cante, se le recuerda sobre todo por su capacidad de crear estilos propios —las marianas y la asturianada— en un terreno muy poco transitado por otros cantaores de su tiempo.