Paco de la Huerta
¿Quién es Paco de la Huerta?
Francisco Antonio Ruiz Fuentes, conocido como Paco de la Huerta, nació el 13 de junio de 1936 en Río Martín, cerca de Tetuán (Marruecos), localidad conocida hoy como Martil. Era hijo del agricultor Francisco Ruiz Valero, y el propio apodo con el que se le conoció entre amigos, “el de la Huerta”, remite precisamente a ese origen rural de la familia. Cursó estudios primarios en el Colegio Asín Palacios de Río Martín y completó después el bachillerato con profesores particulares.
Su hermano, José María Ruiz Fuentes, compartió con él buena parte de su juventud, incluido el traslado familiar a España ya en la edad adulta.
Trayectoria
Antes de dedicarse a cualquier otra cosa, cumplió el servicio militar en Tetuán, en el cuerpo de Regulares Número Uno, bajo el mando del capitán Valiño. En octubre de 1959 se trasladó a Madrid junto a su hermano José María, y en 1965 contrajo matrimonio con Eusebia, con quien tuvo una hija, Isabelita. Vivió después en Talavera de la Reina (Toledo) y más tarde en Barcelona, hasta que una empresa lo trasladó finalmente a Francia, donde pasó sus últimos años.
Prácticamente autodidacta y sin maestros documentados, cantaba entre amigos y nunca llegó a dedicarse de forma profesional al flamenco, pese a que quienes lo escucharon coinciden en que dominaba sus estilos con una perfección poco habitual. Nunca buscó el aplauso del público ni actuó en ningún acto abierto, y su talento quedó circunscrito a su círculo más cercano.
Palos y discografía
Se le atribuye la autoría de la composición “Mi Marruecos Querido”, con letra de José María Ruiz Fuentes, dedicada a la tierra que lo vio nacer. Años después de su muerte, el cantaor Juan Manuel Real grabó en su homenaje “Milongas con Fandangos”, precisamente los estilos —milonga y fandango— en los que se decía que alcanzaba una interpretación especialmente perfecta. No dejó, sin embargo, ninguna grabación comercial propia.
Legado
Murió en Francia el 20 de marzo de 1969, a los 32 años, a causa de una anemia, sin haber alcanzado nunca reconocimiento público en vida. Su historia es la de un talento que quedó al margen de los escenarios por decisión propia, conocido solo por quienes tuvieron la fortuna de escucharlo en la intimidad, y rescatado del olvido gracias al homenaje discográfico que le dedicó Juan Manuel Real.