Pena Padre
¿Quién es Pena Padre?
Sebastián Muñoz Beigveder, conocido artísticamente como Pena Padre, nació en 1876 en Álora (Málaga) y murió en la capital malagueña en 1956. Formaba parte de una auténtica saga de cantaores: fue padre de Pena Hijo y primo de Diego el Perote, de manera que el apodo familiar “Pena” acabó convirtiéndose en una referencia dentro del flamenco malagueño. Sus inicios se produjeron en los cafés cantantes de Málaga, el circuito habitual donde se formaban entonces los cantaores de la zona.
Antes de consolidar su carrera, cumplió el servicio militar en Cuba, una experiencia que resultaría determinante para su forma de entender el cante, ya que allí entró en contacto directo con los ritmos y melodías que después incorporaría a su repertorio.
Trayectoria
Tras su paso por Cuba, Pena Padre recorrió los escenarios de toda España y llegó a actuar también en Marruecos, mientras iba forjando un estilo propio y muy personal, especialmente en la malagueña y en la guajira cubana, cante este último en el que se distinguió de forma tan singular que, según se ha dicho de él, nadie logró igualarle. En sus grabaciones y actuaciones contó con el acompañamiento a la guitarra de Joaquín Rodríguez, “Hijo del Ciego”. A partir de 1938 alternó su actividad artística con la gestión de una tienda de ropa en Málaga, donde se estableció de manera definitiva.
Palos y discografía
Fue creador de composiciones propias en malagueñas, soleares y guajiras, y destacó especialmente por haber traído de Cuba y hecho suyos los llamados cantes de ida y vuelta: vidalitas, milongas, habaneras, guajiras y colombianas, un repertorio que enriqueció notablemente el flamenco malagueño de su tiempo. Sus grabaciones de malagueñas, guajiras y soleares, acompañado por Hijo del Ciego, quedaron como testimonio de ese estilo personal e inconfundible.
Legado
Pena Padre está considerado uno de los grandes maestros del flamenco malagueño, apreciado y querido por interpretar el cante con dulzura y con arte. Fundó una escuela propia que siguieron después numerosos cantaores, consolidando así una influencia que trascendió su propia generación y que se prolongó, además, en la carrera de su hijo, Pena Hijo.