Musique Espagnole

Cantaores

Pepe Marchena

1903 – 1976

Pepe Marchena
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¿Quién es Pepe Marchena?

José Tejada Martín, conocido primero como Niño de Marchena y después simplemente como Pepe Marchena, nació el 8 de noviembre de 1903 en Marchena (Sevilla). Antes de dedicarse por completo al cante trabajó de borriquero, aprendiz de herrero y tabernero, oficios humildes que dejó atrás tras ganar un concurso de aficionados en Fuentes de Andalucía, su verdadero debut como cantaor.

Trayectoria

De ahí en adelante actuó en La Puebla de Cazalla, Morón de la Frontera y Osuna, y fue contratado en el Café Novedades de Sevilla cobrando cinco duros diarios. En 1921 debutó en Madrid, en el merendero Casa Juan de La Bombilla, junto a El Canario de Colmenar y La Lavandera; el empresario Carcellé lo llevó después al Teatro La Latina con un sueldo de doscientas pesetas diarias, una cifra notable para la época. Trabajó habitualmente con el guitarrista Ramón Montoya y compartió escena con Chacón, Currito de la Jeroma, Manuel Pavón y Perico el del Lunar, entre otros. En 1925 actuó ante la nobleza española en la inauguración del Hotel Alfonso XIII de Sevilla, y en 1926 recorrió buena parte de España y la costa mediterránea, debutando en Valencia y Barcelona. El cine también reclamó su presencia, con títulos como “Paloma de mis amores” (1935), “La Dolores” y “Martingala” (1944), y en 1945 encabezó una compañía en Buenos Aires, con giras por Montevideo y Río de Janeiro.

Palos y discografía

Se le conoce como el “Rey del fandango” por ser su principal divulgador, pero su repertorio abarcaba también seguiriyas, soleares, malagueñas, bulerías, cantiñas, tangos, cantes de Levante, guajiras y milongas; se le atribuye además la creación en 1931, junto a Niño de la Flor, del estilo de la colombiana. Dejó grabados 266 cantes a lo largo de su vida, un legado discográfico digitalizado en 17 CDs por la Federación de Peñas Flamencas de Sevilla, la Diputación y el Instituto del Flamenco. Su cante, construido a base de gorgoritos, falsetes y recitados, resultaba inconfundible, igual que su cuidada puesta en escena, siempre con traje distinto en cada actuación.

Legado

Se le considera uno de los intérpretes más influyentes del flamenco del siglo XX, precisamente por la libertad y la personalidad que introdujo en el cante, hasta el punto de ser reconocido como el primer cantaor-actor de la historia del género. En 1952 se bautizó una calle de su Marchena natal con su nombre, en 1974 se le rindió un festival de homenaje con Juanito Valderrama y Perlita de Huelva, y poco antes de morir, ya gravemente enfermo de cáncer, recibió la Medalla de Oro de su ciudad. Falleció en Sevilla el 4 de diciembre de 1976; semanas después, Juanito Valderrama organizó en su honor un festival benéfico en el Teatro Alcalá-Palace de Madrid, y en 1986 se le erigió un monumento en Marchena, obra del escultor Rafael Armenta.