Musique Espagnole

Cantaores

Pepe Pinto

1903 – 1969

¿Quién es Pepe Pinto?

José Torres Garzón, conocido como Pepe Pinto, nació en Sevilla en 1903. Cantaor payo, dio sus primeros pasos ante el público hacia 1917 en el Café Novedades de la ciudad, donde coincidió, en un principio como simples espectadores animados a cantar, con otras dos futuras figuras del cante: El Carbonerillo y Pepe Marchena. No se dedicó al cante de forma profesional hasta 1927.

En 1931 se casó en el barrio sevillano de la Macarena con Pastora Pavón, La Niña de los Peines, una de las voces más grandes de la historia del flamenco, y con ello entró a formar parte de una de las sagas artísticas más relevantes del género; su cuñado era el también cantaor Tomás Pavón.

Trayectoria

La propia Niña de los Peines lo contrató para actuar junto a ella en el Teatro del Duque de Sevilla, y desde ahí su carrera se orientó cada vez más hacia el formato teatral. Trabajó con Los Chavalillos Sevillanos, Rosario y Antonio, colaboró con el empresario Vedrines en giras de ópera flamenca a partir de 1932, y compartió cartel a lo largo de los años con Concha Piquer, La Niña de Antequera y Juanito Valderrama, acompañado habitualmente a la guitarra por Melchor de Marchena y Antonio Moreno.

Su etapa de mayor proyección llegó con la producción de espectáculos propios que recorrieron España entera dentro de compañías de ópera flamenca: “Las calles de Cádiz” (1940), “Solera de España”, “España y su Cantaora” (1949, montaje que marcó además la reaparición de La Niña de los Peines), “Del Corazón a los Labios”, “Escalera de Canciones”, “Así Canta Andalucía”, “Ronda de domingo”, “¡Tele y ele!” y “Coplas y toros”. Actuó también en el Protectorado Español de Tetuán durante los años 40, en el Teatro Calderón de Madrid y en televisión.

Palos y discografía

Su especialidad estaba en la soleá y la seguiriya, cantes que interpretaba con una hondura muy valorada por la crítica de su tiempo, además de fandangos personales, malagueñas, bulerías y canciones aflamencadas. Incorporaba recitados en algunas de sus creaciones, un recurso que llegó a hacerse popular entre el público. Se decía de él que no distinguía entre cantes chicos y cantes grandes, y que ponía el alma por igual en cualquier estilo que abordara.

Legado

Pepe Pinto murió en Sevilla el 6 de noviembre de 1969, a causa de una hemorragia intestinal. Se le recuerda como uno de los grandes maestros del cante de su generación, capaz de acercar el flamenco a un público amplio a través del teatro y la ópera flamenca sin renunciar a la autenticidad de su estilo, y su legado sigue vivo entre los aficionados que valoran la emoción por encima del virtuosismo técnico.