Musique Espagnole

Estilos del cante

Cabales

Tonás

Origen e historia

Los cabales son un cante atribuido a la seguiriya, dentro de esa gran familia de cantes primitivos y hondos ligados a las tonás. Su formación se remonta al proceso de diversificación que vivió la seguiriya a lo largo del siglo XIX, cuando distintos cantaores fueron fijando sus propios cambios de tercio y variantes melódicas, dando lugar a un conjunto de estilos emparentados pero con identidad propia dentro del mismo tronco.

Los cambios más conocidos y celebrados de este estilo son los de Silverio Franconetti, cantaor decisivo en la historia del flamenco del siglo XIX, a quien se debe la difusión de estos cantes. Silverio, figura clave en el paso del cante desde los ámbitos privados y familiares a los cafés cantantes, contribuyó de forma determinante a fijar y popularizar esta variante entre finales del XIX.

Como sucede con buena parte de los cantes derivados de la seguiriya, los cabales se transmitieron sobre todo dentro de círculos especializados de cantaores, lo que ha hecho de ellos un estilo apreciado por los aficionados más conocedores del cante jondo, aunque menos difundido entre el público general que la seguiriya matriz.

Características musicales y compás

Los cabales se distinguen por sus cambios de tercio particulares, que le confieren una identidad propia dentro del amplio abanico de estilos derivados de la seguiriya. Comparten con esta el compás de amalgama, libre y de gran intensidad expresiva, propio de los cantes más hondos y graves del flamenco, alejado de cualquier función festiva o bailable.

Su tono suele ser especialmente dramático, con un fraseo quebrado y una carga emocional intensa, características que lo sitúan de lleno dentro de los cantes «a palo seco» o con acompañamiento mínimo de guitarra, en la línea más pura del cante jondo.

Cantaores e intérpretes representativos

Silverio Franconetti es la figura de referencia ineludible para este estilo, tanto por la creación de su propia versión de los cabales como por su papel general en la difusión de la seguiriya y sus variantes durante la época de los cafés cantantes. Más allá de esta aportación fundacional, es un cante cultivado sobre todo por especialistas en el cante jondo más ortodoxo, sin la amplia nómina de intérpretes populares que tienen otros estilos festeros.

Relación con otros palos

Los cabales forman parte del grupo de las tonás y están directamente emparentados con la seguiriya, de la que constituyen una variante con cambios de tercio propios. Comparten por tanto raíz con otros cantes derivados del mismo tronco primitivo, como las serranas o las liviana, todos ellos integrados en la gran familia de cantes hondos y libres que se sitúan en el origen histórico del flamenco.