Musique Espagnole

Estilos del cante

Garrotín

Cantes de folklore regional aflamencado

El garrotín es un cante aflamencado de origen asturiano o del antiguo reino de León que, en su recorrido, pasó por Cataluña, donde fue asimilado y transformado por los gitanos catalanes hasta convertirse en un estilo propio dentro del flamenco.

Es un cante de tipo festero, con un ritmo cercano al del tango, lo que le confiere una vitalidad y un carácter bailable que explican su popularidad en las fiestas y su pervivencia dentro del repertorio flamenco actual.

Origen e historia

El garrotín procede de una danza y canción popular del norte de España, documentada en el ámbito asturiano y leonés durante el siglo XIX, de la que tomó tanto el nombre como algunos de sus rasgos melódicos originales. Como sucedió con otras músicas regionales, viajó hacia el sur y el este de la península a través de compañías ambulantes y del contacto entre distintas tradiciones populares.

Fue en Cataluña, y de manera particular entre la comunidad gitana catalana, donde el garrotín encontró un terreno propicio para su transformación en cante flamenco, adquiriendo el compás y la estética del género. Este proceso sitúa al garrotín, junto a las farrucas, entre los cantes de raíz no andaluza que el flamenco incorporó y reelaboró como propios.

Durante el siglo XX el garrotín se difundió ampliamente por su carácter alegre y accesible, convirtiéndose en un cante y baile habitual de fin de fiesta en los espectáculos flamencos, papel que sigue desempeñando en la actualidad.

Características musicales y compás

Se trata de un cante a compás binario, con un aire rítmico emparentado con el tango flamenco, lo que le da una cadencia marcada y bailable. Su carácter festero y ligero contrasta con la hondura de otros cantes gitano-andaluces, y suele interpretarse con un pulso vivo que invita al baile y a las palmas.

La copla del garrotín es breve y pegadiza, y su melodía resulta reconocible por su sencillez y su aire desenfadado, cualidades que facilitaron su rápida popularización.

Cantaores e intérpretes representativos

El garrotín alcanzó gran popularidad en el siglo XX gracias a artistas como La Faraona, cuya interpretación del estilo quedó asociada de forma muy directa a este cante y contribuyó decisivamente a su difusión entre el gran público. También ha sido y sigue siendo un recurso habitual como cante y baile de fiesta entre numerosos artistas flamencos, especialmente en su vertiente más festiva y coreográfica.

Relación con otros palos

El garrotín forma parte del grupo de cantes de folclore regional aflamencado, junto a la farruca, con la que comparte el origen fuera de Andalucía y el proceso de adopción por parte de comunidades gitanas. Por su compás y su carácter festero guarda también relación con el tango flamenco, del que toma buena parte de su aire rítmico y bailable.