Musique Espagnole

Estilos del cante

Milonga

Cantes de ida y vuelta

La milonga es un cante aflamencado que procede del folklore argentino, concretamente de la región del Río de la Plata, y se integra en el grupo de los cantes de ida y vuelta que el flamenco fue asimilando de las músicas americanas.

De carácter melancólico y dulce, es un estilo bailable que se desarrolla a compás de tangos, lo que facilitó su adaptación al lenguaje flamenco y su presencia habitual en los repertorios de ida y vuelta junto a otros cantes de origen rioplatense.

Origen e historia

La milonga flamenca hunde sus raíces en la milonga criolla del Río de la Plata, un género musical y poético surgido en el ámbito rural de Argentina y Uruguay durante el siglo XIX, estrechamente ligado a la payada y a la tradición gauchesca. A través de la intensa relación migratoria y cultural entre España y los países del Río de la Plata, especialmente durante los siglos XIX y XX, esta música viajó de vuelta a Andalucía, donde los cantaores flamencos la reelaboraron con el acento y la estética propios del cante jondo.

Este fenómeno de ida y vuelta, en el que un estilo americano de raíz hispana regresa a España transformado en cante flamenco, dio origen a todo un grupo de palos hermanos entre los que se cuenta la milonga, incorporada al repertorio flamenco sobre todo a lo largo del siglo XX gracias a su fácil adaptación al compás y a la sensibilidad del cante.

Características musicales y compás

La milonga se interpreta a compás de tangos, un ritmo binario y marcado que permite tanto el cante como el baile, lo que la distingue de otros cantes de ida y vuelta de carácter más libre. Su melodía es dulce y melancólica, con un aire nostálgico heredado de su origen rioplatense, y admite un acompañamiento de guitarra flamenca que refuerza ese pulso bailable.

Su tonalidad y fraseo conservan reminiscencias de la música popular argentina, lo que le confiere una sonoridad reconocible dentro del conjunto de los cantes de ida y vuelta, más suave y menos jonda que otros palos del repertorio flamenco.

Cantaores e intérpretes representativos

La milonga ha sido cultivada por numerosos cantaores a lo largo del siglo XX como parte habitual de los recitales dedicados a los cantes de ida y vuelta, un repertorio que se popularizó especialmente a partir de mediados de siglo. No obstante, al tratarse de un estilo colectivo más que de un cante fijado por un único creador, resulta más adecuado hablar de una tradición interpretativa compartida por buena parte de los cantaores flamencos que de figuras concretas asociadas en exclusiva a este palo.

Relación con otros palos

La milonga forma parte del grupo de los cantes de ida y vuelta, junto a la guajira, la colombiana, la rumba flamenca o la vidalita, todos ellos surgidos del contacto histórico entre España y América Latina. Comparte con la guajira y la colombiana ese origen americano reelaborado con acento flamenco, y con los tangos el compás que la sostiene rítmicamente.