Musique Espagnole

Estilos del cante

Sevillanas

Cantes y bailes folklóricos aflamencados

Origen e historia

Las sevillanas nacen en Sevilla como evolución de la seguidilla castellana, una forma musical y poética de amplia tradición en el folklore español que, al llegar a Andalucía, fue adoptando el acento, el ritmo y la gracia propios de la región hasta convertirse en un estilo diferenciado. Aunque comparten origen con el cante flamenco, las sevillanas se mantienen como un estilo folklórico aflamencado, es decir, influido por el flamenco pero no integrado plenamente en su corpus de cantes jondos.

Su desarrollo como forma popular de baile y canción se consolidó a lo largo de los siglos XVIII y XIX, ligado a las ferias, romerías y fiestas populares sevillanas, contextos festivos que explican su carácter alegre y su vocación coreográfica. La Feria de Abril de Sevilla y la romería del Rocío han sido dos de los escenarios que más han contribuido a su popularización y a su fijación en el imaginario colectivo andaluz.

Con el tiempo, las sevillanas se expandieron mucho más allá de Andalucía, convirtiéndose en uno de los estilos de baile en pareja más practicados en toda España, presentes en fiestas populares, academias de baile y celebraciones de todo tipo.

Características musicales y compás

Las sevillanas se estructuran en un compás ternario de raíz claramente marcada, heredado de la seguidilla, y se organizan habitualmente en cuatro coplas independientes, cada una con su propia letra pero compartiendo la misma estructura musical y coreográfica. Esta claridad rítmica es una de las razones de su enorme difusión popular, ya que resulta relativamente accesible tanto para cantar como para bailar.

La instrumentación tradicional combina guitarra, palmas y, en su vertiente más folklórica, castañuelas, aunque en las versiones grabadas para las ferias es habitual escuchar también otros instrumentos como la bandurria o el laúd, que aportan un colorido más orquestal al conjunto.

Cantaores e intérpretes representativos

No existe una nómina de intérpretes históricos claramente vinculados al origen del estilo, dado su carácter fundamentalmente popular y colectivo, más cercano a la tradición folklórica que al cante de autor. Sin embargo, a lo largo del siglo XX numerosos grupos y artistas especializados en sevillanas han logrado gran popularidad comercial, consolidando el estilo como uno de los géneros musicales más vendidos dentro de la música popular andaluza.

Relación con otros palos

Las sevillanas pertenecen al grupo de los cantes y bailes folklóricos aflamencados, junto a otros estilos como los verdiales o los fandangos de Huelva, con los que comparten un origen ligado al folklore regional más que al cante jondo. Su parentesco más directo es con la seguidilla castellana, de la que derivan directamente tanto en estructura poética como musical.