Musique Espagnole

Guitarristas

Andrés Segovia

1893 – 1987

Andrés Segovia
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¿Quién es Andrés Segovia?

Andrés Segovia Torres nació el 21 de febrero de 1893 en Linares (Jaén), hijo de un carpintero, y fue criado por unos tíos de posición económica acomodada. Su familia veía con malos ojos su dedicación a la música y prefería que estudiase leyes, así que durante años tuvo que practicar a escondidas para no ser reprendido. Empezó a tocar la guitarra a los cuatro años y ofreció su primera aparición pública en Granada a los catorce, dando allí mismo un concierto a los dieciséis con partituras que conseguía en bibliotecas y transcripciones propias de obras clásicas.

Trayectoria

Debutó oficialmente en Madrid en 1913, para lo que tuvo que alquilar una guitarra mejor que la suya, y alcanzó su primer gran éxito internacional tras un concierto en París cuando tenía treinta y un años. Aunque su formación estaba más cerca de la tradición clásica que del flamenco, y fue prácticamente autodidacta, su figura resultó decisiva para la historia del instrumento: convirtió la guitarra, hasta entonces considerada un instrumento popular, en un instrumento de concierto de pleno derecho, y trabajó junto a luthiers para perfeccionar la guitarra clásica moderna, con mejor acústica, maderas de más calidad y cuerdas de nailon. Tras su gira por Estados Unidos en 1928, compositores como Heitor Villa-Lobos y Manuel M. Ponce escribieron obras pensadas expresamente para él, además de recuperar y transcribir piezas de Francisco Tárrega.

Estilo y discografía

Segovia practicaba unas cinco horas diarias durante toda su carrera y dedicó buena parte de su vida a ampliar el repertorio del instrumento mediante transcripciones y encargos a compositores contemporáneos, sentando así las bases del repertorio guitarrístico clásico del siglo XX. Entre sus alumnos se cuentan guitarristas como John Williams, Alirio Díaz o Christopher Parkening, que extendieron su magisterio por el mundo.

Legado

En 1981 el rey Juan Carlos I lo nombró Marqués de Salobreña en reconocimiento a una vida dedicada por completo al instrumento, y en sus últimos años escribió sus memorias, tituladas “La guitarra y yo”. Murió el 3 de junio de 1987 en Madrid, dejando una huella que convirtió la guitarra clásica española en un instrumento de prestigio internacional en las salas de concierto de todo el mundo.