Enrique de Melchor
¿Quién es Enrique de Melchor?
Enrique Jiménez Ramírez, conocido artísticamente como “Enrique de Melchor”, nació el 15 de julio de 1950 en Marchena (Sevilla), hijo del guitarrista Melchor de Marchena, una de las figuras centrales del toque de acompañamiento del siglo XX. Vivió en su localidad natal hasta los doce años, edad en la que se trasladó con su familia a Madrid, donde comenzó a absorber de su padre los secretos del oficio.
Su aprendizaje se completó en el tablao Los Canasteros, que dirigía Manolo Caracol, escenario en el que debutó profesionalmente con apenas quince años. Fue en ese ambiente donde terminó de forjar un estilo que, sin renunciar a la ortodoxia flamenca heredada de su padre, apostaba por un lirismo mucho más personal y suave.
Trayectoria
A lo largo de su carrera acompañó a algunos de los cantaores más importantes de su generación: Antonio Mairena, José Menese —de quien fue guitarrista principal durante buena parte de su trayectoria discográfica—, Juan Peña El Lebrijano, Camarón de la Isla, La Perla de Cádiz, Fosforito, Pansequito, El Turronero, Rocío Jurado, Chiquetete, María Jiménez, José Mercé, Carmen Linares y Vicente Soto, entre otros. Su prestigio le llevó también a actuar en escenarios internacionales de primer nivel como el Queen Elizabeth Hall de Londres o el Carnegie Hall de Nueva York, y a participar en un concierto en la ONU junto a Montserrat Caballé y José Carreras.
Con apenas dieciocho años recibió el Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez, y más tarde el Castillete de Oro de La Unión, dos reconocimientos que confirmaron tempranamente su nivel dentro del toque flamenco.
Estilo y discografía
Como acompañante dejó grabaciones de referencia como “Renuevos de cantes viejos” (1970) de José Menese, “Persecución” (1976) de El Lebrijano, “María del amor” (1979) de Luis de Córdoba, “Cruz y luna” (1983) de Enrique Morente o “El calor de mis recuerdos” (1983) de Antonio Mairena. Como solista publicó varios discos a lo largo de los años ochenta y, más tarde, “La noche y el día” (1991), “Cuchichí” (1992), “Rosas del amor” (1999) y “Raíz flamenca” (2005), trabajos en los que no dudó en incorporar flautas, violines, bajo y coros sin renunciar a la raíz jonda de su toque.
Legado
Enrique de Melchor murió el 3 de enero de 2012 en Madrid, a causa de un cáncer. Dejó un estilo de raíz clásica pero de acento propio, heredero directo de la escuela de su padre y a la vez suavizado por un lirismo muy personal, que lo convirtió en uno de los guitarristas de acompañamiento más solicitados y respetados de su tiempo.