Javier Molina
¿Quién es Javier Molina?
Javier Molina Cundí nació en 1868 en el barrio de Santiago de Jerez de la Frontera. Empezó a tocar la guitarra siendo un niño, acompañando a un violinista ciego, y a los doce años ya daba clases del instrumento. En esos años tempranos actuaba también junto a su hermano, bailaor, en fiestas privadas de la ciudad, una experiencia que le sirvió de primer contacto con los ambientes flamencos de Jerez.
Su verdadera formación como tocaor llegó de la mano de dos de los grandes maestros del toque decimonónico, Patiño y Paco Lucena, cuya influencia marcó para siempre su manera de acompañar el cante.
Trayectoria
En 1885 salió de Jerez junto a su hermano y a un jovencísimo Antonio Chacón, con quien recorrió las provincias andaluzas actuando en tablaos de Cádiz, Sevilla, Extremadura y Madrid. Aquella gira fue el arranque de una trayectoria que lo convirtió en acompañante habitual de Chacón y en referencia obligada para prácticamente todos los cantaores y bailaores de su generación.
Tras la Guerra Civil, Molina se dedicó también a la enseñanza en Jerez, donde tuvo entre sus alumnos a los hermanos Morao, y siguió actuando de forma ocasional tanto en giras como en conciertos locales, alternando el flamenco con la guitarra clásica.
Estilo y discografía
Su toque se caracterizaba por una elaborada digitación en la mano izquierda y el uso de cuerdas al aire, con una sonoridad limpia que cuidaba especialmente los acompañamientos de los cantes más difíciles y clásicos. Esa forma de tocar, heredera de Patiño y Lucena, terminó por asentar lo que se conoce como la escuela jerezana de la guitarra, de la que salieron tocaores como Diego del Gastor y Niño Ricardo.
Legado
Javier Molina murió en 1956 en Jerez de la Frontera. Su magisterio, transmitido directamente a los hermanos Morao y de forma indirecta a generaciones enteras de guitarristas jerezanos, lo convierte en uno de los grandes patriarcas del toque flamenco del siglo XX.