Musique Espagnole

Guitarristas

Luis Maravilla

1914 – 2000

¿Quién es Luis Maravilla?

Luis López Tejera, conocido artísticamente como Luis Maravilla, nació en Sevilla en 1914. A diferencia de buena parte de sus contemporáneos, era payo, hijo del cantaor conocido como el Niño de las Marianas, y se inició en la guitarra a los once años bajo la guía de Pepe de Badajoz. Su formación se completó en el ambiente del célebre local madrileño Villa Rosa, donde por entonces coincidían y alternaban guitarristas de la talla de Ramón Montoya, Perico el del Lunar Viejo, Manolo de Huelva o Luis Yance, además del cantaor Antonio Chacón.

Debutó profesionalmente muy joven, el 5 de octubre de 1926, con apenas catorce años y “pantalón corto”, en el acto de entrega de la II Llave de Oro del Cante a Manuel Vallejo en un teatro madrileño. Ese mismo año ganó la Copa Montoya al mejor guitarrista en el Teatro de la Zarzuela, un triunfo tan precoz que le valió el sobrenombre de “Maravilla”, surgido de un comentario del general Primo de Rivera sobre lo prodigioso del muchacho.

Trayectoria

Su formación, que incluía conocimientos de solfeo y composición además del dominio tanto de la guitarra clásica como de la flamenca, le permitió moverse con soltura entre el acompañamiento al cante, al baile y el concierto de guitarra sola. Acompañó a cantaores como José Cepero y la Niña de los Peines, y mantuvo entre 1946 y 1957 una colaboración estable y prolongada con la bailaora Pilar López, con la que recorrió en montajes de ballet flamenco algunos de los mejores teatros del mundo.

Estilo y discografía

Maravilla dejó a lo largo de su trayectoria varias grabaciones como guitarrista, y también realizó giras por América componiendo música iberoamericana, una faceta creativa menos conocida que complementó su labor como acompañante.

Legado

En sus últimos años abrió una tienda de guitarras en la calle León de Madrid, cerca de la plaza de Santa Ana, y se dedicó a la enseñanza de la guitarra flamenca hasta su muerte, ocurrida en Alicante en el año 2000. Su carrera, que arrancó como niño prodigio en los escenarios de la Sevilla y el Madrid de los años veinte, quedó ligada para siempre al ballet de Pilar López y a una generación de guitarristas que, formados junto a Montoya y Chacón, tendieron el puente entre el flamenco más clásico y su proyección internacional.