Los compases básicos del flamenco explicados de un vistazo
Cómo usar esta guía
Este artículo no explica qué es el compás ni cómo se aprende a sentirlo: para eso existe Qué es el compás flamenco, que desarrolla el concepto con calma y con ejercicios prácticos. Esta página es distinta: es una ficha de consulta rápida, pensada para volver a ella cada vez que necesites recordar en qué tiempos acentúa exactamente un palo concreto, sin tener que releer un artículo entero.
Los datos de acentuación resumidos aquí siguen la descripción más extendida entre escuelas de guitarra, cante y baile flamenco. Conviene recordar, aun así, que el compás flamenco vive en la tradición oral y admite variantes regionales y de escuela: dos maestros pueden explicar el mismo palo con matices distintos sin que ninguno “se equivoque”.
Tabla de referencia rápida
| Palo | Tipo de compás | Acentos principales | Carácter |
|---|---|---|---|
| Tangos | Binario, 4 tiempos | Tiempos débiles (2 y 4) | Directo, muy marcado, bailable |
| Tientos | Binario, 4 tiempos (como el tango, mucho más lento) | Tiempos débiles (2 y 4) | Solemne, pausado, “tango lento” |
| Tanguillo (de Cádiz) | 4 tiempos con el primero en silencio | 2 y 4 | Saltarín, alegre, propio del Carnaval gaditano |
| Fandangos | Ternario, 3 tiempos | Primer tiempo del compás | El cante suele arrancar libre, sin compás, antes de que entre la guitarra |
| Soleá | Amalgama, 12 tiempos | 3, 6, 8, 10, 12 | Grave, pausado, “madre” de buena parte del cante jondo |
| Alegrías | Amalgama, 12 tiempos | 3, 6, 8, 10, 12 | Vivo y festivo, con “silencio” instrumental a mitad de la letra |
| Bulerías | Amalgama, 12 tiempos | 3, 6, 8, 10, 12, con desplazamientos y contratiempos constantes | El más rápido y libre de todos, remate muy marcado en el 12 |
| Seguiriya | 12 tiempos agrupados de forma irregular (tradicionalmente 5+4+3) | Desplazados respecto a la soleá, ciclo que muchos maestros cuentan empezando en el tiempo 8 | El compás más “roto” e inestable del flamenco |
| Guajira | Amalgama, 12 tiempos (emparentado con la soleá) | Distribución más suelta que la soleá, aire menos “cerrado” | Cante de ida y vuelta, con influencia de la música cubana |
Los compases binarios: tangos, tientos, tanguillo
- Tangos. Compás binario de 4 tiempos, el más sencillo del repertorio flamenco de entender de oído. El acento cae tradicionalmente sobre los tiempos débiles (el 2 y el 4), un patrón compartido con buena parte de la música popular andaluza y afrolatina. Su regularidad lo convierte en el punto de partida habitual para quien empieza a aprender compás.
- Tientos. Comparte con el tango la misma base binaria de 4 tiempos y el mismo esquema de acentos, hasta el punto de que se le suele describir como “un tango muy lento y solemne”. Esa lentitud cambia por completo el carácter: donde el tango es directo y festivo, el tiento es más recogido y de mayor hondura, y de hecho es habitual que una misma actuación pase de tientos a tangos acelerando progresivamente el mismo pulso.
- Tanguillo de Cádiz. Es un compás de 4 tiempos con un rasgo muy particular: el primer tiempo se deja en silencio y solo se marcan el segundo, tercero y cuarto, lo que da esa sensación “saltarina” tan característica del Carnaval gaditano. Rítmicamente resulta de superponer un compás de 6/8 con otro de 2/4, una combinación (una especie de polirritmia) poco frecuente fuera del flamenco.
El compás ternario: fandangos
- Fandangos. A diferencia de los palos anteriores, el fandango se organiza en un compás ternario de 3 tiempos, con el acento cayendo en el primero de cada ciclo, un esquema que recuerda a otras danzas de compás de tres muy extendidas en la música popular española. Una particularidad importante: en el fandango cantado (el fandango “libre” o de Huelva, por ejemplo) el cantaor suele arrancar cada tercio sin sujetarse al pulso, y es la guitarra la que retoma el compás cerrado en los interludios, un contraste entre libertad y regularidad que no se da del mismo modo en otros palos.
El compás de amalgama de 12 tiempos: la familia más numerosa
La mayoría de los palos considerados “cante jondo” o más representativos del flamenco comparten esta base de 12 tiempos irregulares, aunque cada uno la trata de forma distinta:
- Soleá. El compás de referencia de toda esta familia, con acentos en los tiempos 3, 6, 8, 10 y 12. Se interpreta a un tempo pausado y con un carácter grave que muchos consideran la esencia del cante jondo; de hecho, buena parte de los demás palos de 12 tiempos se explican históricamente como variaciones a partir de la soleá.
- Alegrías. Comparte con la soleá exactamente los mismos acentos teóricos (3, 6, 8, 10, 12), pero suena completamente distinta por el tempo, mucho más vivo, y por su carácter festivo, propio de Cádiz. Un rasgo distintivo de las alegrías es el “silencio”: un pasaje instrumental de la guitarra, sin cante, que marca una pausa dramática dentro de la estructura de la letra.
- Bulerías. También parte de los acentos en 3, 6, 8, 10 y 12, pero es el palo que más juega con ellos: los desplaza, los anticipa, los retrasa, e introduce constantes contratiempos que hacen que sea, con diferencia, el compás más difícil de seguir para quien empieza. Su remate final en el tiempo 12 suele ser el golpe más reconocible y contundente de todo el compás flamenco, y por eso se usa a menudo como referencia para “engancharse” al ciclo.
- Seguiriya. Es el caso más particular de toda la familia de amalgama: aunque también se basa en un ciclo de 12 pulsos, tradicionalmente se agrupa y se cuenta de forma asimétrica, en bloques irregulares (habitualmente descritos como 5+4+3), y muchos maestros de guitarra y baile prefieren explicarlo como un ciclo que empieza conceptualmente en el tiempo 8 respecto a la soleá, en lugar de contarlo del uno al doce de forma lineal. El resultado es un compás que suena más “roto”, inestable y cortante que la soleá, algo que encaja con el carácter trágico y desgarrado que suele asociarse a este palo.
- Guajira. Emparentada musicalmente con la soleá y la petenera dentro de la misma familia de amalgama de 12, la guajira distribuye sus acentos de forma más suelta y menos marcada, lo que le da un aire ligero y “aflamencado” muy distinto a la gravedad de la soleá. Es uno de los llamados cantes de ida y vuelta, con una influencia directa de la música cubana llegada a España a través de la emigración de los siglos XIX y XX.
Un mismo número de tiempos, sonidos muy distintos
Vale la pena insistir en algo que esta tabla, por su propia naturaleza, puede hacer parecer más simple de lo que es: que dos palos compartan “sobre el papel” los mismos 12 tiempos y los mismos acentos teóricos —como ocurre con la soleá, las alegrías y, en buena medida, la bulería— no significa que suenen parecido. El tempo, el carácter, los silencios y la forma en que cada intérprete se adelanta o se retrasa respecto al pulso son los que terminan de definir cada palo. Esta ficha es un punto de partida para el oído, no un sustituto de escuchar mucho flamenco en directo o grabado.
Para seguir leyendo
- Si todavía no tienes claro qué es exactamente el compás y cómo se empieza a sentir en el cuerpo, Qué es el compás flamenco es el punto de partida antes de usar esta tabla.
- Para entender cada uno de estos palos con más detalle, más allá del compás, Palos del flamenco: guía completa recorre sus orígenes, su cante y sus variantes.
- Si te interesan especialmente los palos festeros de esta lista, Bulerías, tangos y alegrías: los palos festeros del flamenco profundiza en ellos con calma.
- Para practicar todo esto con las manos, la guía de compra del mejor cajón flamenco te ayuda a elegir el instrumento adecuado según tu nivel.